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Querido amigo:

decíamos el último día, si leíste el mensaje, que una de las razones por las que la gente no llega a cumplir sus sueños es porque tienen demasiada prisa. Quieren cumplir su sueño demasiado pronto y se quedan sin gasolina a mitad del camino. Esto es algo muy humano y muy lógico y nos ha pasado a todos.

Pero el que quiere convertirse en el dueño de su propia vida y trabajar en lo que le gusta tiene que pagar el coste para ser diferente a los demás.

Una de las virtudes más poderosas para crear negocios y desarrollar la vida que siempre hemos querido es la perseverancia. Con paciencia y examinando poco a poco los resultados se llega al final del camino. Hoy quiero hablarte de cómo puedes desarrollar la perseverancia, ya que seguro que no te interesa desinflarte a la mitad y quieres los resultados que te habías planteado.

perseverancia

Cómo desarrollar la perseverancia

El error de los temerarios consiste precisamente en pensar en lo inmediato. En consecuencia, se olvidan del día de mañana y al día siguiente carecen de fuerzas, han hipotecado su futuro y se hunden en la resignación y la desesperanza.

Si en algún momento te has visto en esa situación, créeme que te comprendo. Pero si nos caemos y fracasamos, es para volver a levantarnos y aprender de los errores que hemos cometido.

Para desarrollar la perseverancia, tienes que acostumbrarte a ALIMENTAR TU ALMA DE PEQUEÑAS VICTORIAS, antes de pensar en la victoria final.

Si esta mañana has conseguido levantarte a las 7 para trabajar, enhorabuena. Te mereces un premio y debes valorarlo. Si lo haces durante una semana entera, estás por el buen camino. Si has conseguido tu primera venta en tu negocio, eso es una victoria, aunque aún no puedas vivir de ello. Si has logrado que te llamen a una entrevista de trabajo, felicítate. Hay muchos otros a los que no les han llamado.

Empieza a sumar cada día los pequeños logros que consigues. Durante tus horas de descanso, piensa en lo que has logrado para estimular tu ánimo y seguir peleando. De esta forma, multiplicarás tus fuerzas, ya que querrás que las cosas se repitan y tus esfuerzos se encaminarán en esa dirección.

Pero cuidado con las piedras que salen en el camino. Ningún proyecto de persona libre se desarrolla sin obstáculos, caídas, fracasos y errores. Todos, incluso los que han llegado muy lejos, se han pegado de morros en el suelo en alguna ocasión. Tú no vas a ser distinto. Déjame que te hable de un pequeño antídoto que descubrí para enfrentar los fracasos.

nunca te rindas

Cómo enfrentarte a los fracasos y recaídas

Has caído en el desánimo después de que has estado un tiempo cosechando pequeñas victorias. Crees que ya no vas a conseguir tu objetivo. Te sientes una basura. Empieza a pasar el tiempo y sigues pensando en ese momento desastroso.

  • Tu jefe te bajó el sueldo, te cambió de horario y dejó de pagarte las horas extra.
  • La chica a la que amabas te rechazó y te dijo terminantemente que no y desapareció para siempre de tu vida.
  • Cometiste una estupidez un día que andabas un poco bebido que todavía te pesa.
  • Tu negocio empezó a ir mal de repente, sin un motivo aparente.
  • Tu antigua “depresión” volvió a hacer acto de presencia y dejaste de levantarte temprano, trabajar duro y tener el control de tu vida.

Las recaídas y los fracasos, amigo, son lo más normal del mundo porque el camino es siempre largo. Debemos aprender a canalizarlo del mejor modo posible.

  • Vuelve a pensar en el sueño que siempre has deseado.
  • Mírate a ti mismo y siéntete como el héroe de una película que está a punto de arreglarlo todo, aunque sepas que eres humano y no eres un héroe.
  • Saca toda la fuerza interior que tienes por ese sueño que siempre has deseado y lánzate a por ello como un desesperado.
  • Busca algún revulsivo que te permita aumentar tus fuerzas: practicar algún deporte, salir a correr, limpiar la casa de arriba abajo, escribir poesía…

Muchas veces, esas pequeñas cosas que salen de lo más profundo de las entrañas de uno es lo que consigue imprimir nuevas fuerzas para enfrentarnos al futuro. Utilizamos las emociones negativas, los enfados y las tristezas a nuestro favor, canalizándolo en forma de trabajo y esfuerzo físico en lugar de angustia y desesperación.

¿Has visto cómo los jugadores de fútbol dan lo mejor de sí mismos en el campo cuando van perdiendo una final? El secreto de cada partido es jugar cada día como si fuera la final del campeonato del mundo. Tú también debes esforzarte y luchar cada día como si fuera el último para hacer posible tus sueños. Porque sólo de esa manera es como vas a avanzar. Y avanzando es como se logran los pequeños alicientes para producir perseverancia y aumentar la precisión de nuestras acciones.

En el próximo artículo te hablaré de algo que también puede ayudarte a aumentar la paciencia: cómo trabajar en equipo para aumentar tu ánimo.

¡No Te lo Pierdas!