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Querido amigo:

en el anterior mensaje te hablé acerca del poder de la mente y cómo simplemente a través de una decisión podemos encaminarnos por la senda correcta hasta tomar posesión de nuestro propio destino. Recuerda que la clave de todo reside en tu mente y en si estás dispuesto a atreverte a tomar las riendas de tu propia vida realizando “acciones efectivas” o, por el contrario, vas a continuar siendo un esclavo de las acciones que no funcionan.

Hoy quiero hablarte de lo primero que tienes hacer que para empezar a conquistar tus sueños. Una vez que has tomado la decisión, es fácil que te preguntes: bueno, ¿y ahora qué hago? ¿qué pasos tengo que dar para llegar a ser la clase de persona que quiero? ¿cómo hago para convertir esos pensamientos en “acciones efectivas”?

Este es un punto importante. Porque seguro que algunas veces has soñado con conseguir algo. Pero todo se quedó en eso. En un sueño que nunca llega a materializarse. Sólo palabras. Como mucho, has puesto el pie en el camino, pero enseguida te has ido para atrás pensando que no podía ser.

Así que para que ese sueño no se convierta en pura fantasía tendrás que dar una serie de pasos para definir con un poco de concreción qué es lo que quieres ser, cuál es tu meta en la vida, en qué esperas que se convierta tu vida en los próximos 5 años.

Si no sabemos cuál es nuestro destino, ¿cómo vamos a saber en qué camino debemos poner los pies?

Define tus sueños

Lo primero de todo: define tus sueños

Mucha gente se sorprende de ver a algunos expertos en economía de gran renombre que consiguieron sus sueños empresariales haciéndose la simple pregunta de: ¿cuánto dinero quiero ganar?

Parece que es “algo inocente”, como si le preguntaran a un niño “qué quiere ser de mayor”, pero en realidad pronto vas a descubrir que la pregunta tiene su miga. Porque en función de cuáles sean tus deseos, enfocaremos nuestras acciones.

Si tus esfuerzos son bajos, es posible que no llegues a cumplir tus objetivos en el plazo que te has marcado y te hagas viejo sin haber conseguido tu sueño. En cambio, si eres capaz de hacer un “esfuerzo realista” para conseguir tus objetivos, hay muchas más probabilidades de que lo consigas. E incluso de que llegues más allá de lo que esperabas.

Esto de los “esfuerzos realistas” es muy importante. No se pueden hacer cosas que funcionan (acciones efectivas hacia nuestros objetivos) si no somos realistas y ponemos los pies en el suelo. Voy a ponerte un ejemplo muy claro: el atletismo.

Qué nos enseña el atletismo para conquistar los sueños

Piensa en un corredor de atletismo que se está preparando para correr los 1500 metros lisos. Para entrenar, no debería levantarse por la mañana a las 11 horas, salir a la calle, correr cinco minutos lentamente y pasar el resto del día comiendo bollos, pastelitos, dos botellas de cerveza y un montón de hamburguesas para cenar. Luego tumbarse en el sofá a ver la televisión y acostarse a las dos de la mañana para el día siguiente hacer lo mismo.

No es racional que así espere ganar la carrera. No es lógico. ¡Todo eso es contraproducente! Sus rivales se están preparando fuertemente para ganar la carrera. A veces, la victoria depende de pequeños detalles. ¿Cómo vamos a ganar si no nos preparamos duramente, a conciencia, renunciando a lo que haga falta?

En cambio, si objetivo realmente fuera quedar el último (algo absurdo, pero vamos a suponer que fuera así), ¡entonces sería un verdadero campeón! Estaría haciendo lo correcto para perder la carrera.

¿Que te quiero decir con todo esto?

Que para poder ajustar tus acciones a tus objetivos, lo primero que tienes que hacer es definir tus objetivos: ¿A dónde quiero llegar? ¿Qué quiero hacer? ¿Para cuándo?

Hay corredores que tienen unas marcas concretas. Saben que no pueden ganar la carrera y están compitiendo con grandes corredores con mucha más experiencia que ellos. Son realistas y son felices con ello. Sin embargo, salen a correr igualmente.

Y si saben que no van a ganar la carrera, ¿para qué corren?

Para ganarse a sí mismos. Su objetivo tal vez no sea ganar la carrera. Todavía. Quieren batir sus propias marcas. Si consiguieron hacerlo en tanto tiempo, mañana les gustaría tardar diez segundos menos. O veinte. O cuarenta. Depende de lo que puedan y sea humanamente posible. Eso es una victoria para ellos. Y puede que algún día se convierta en una medalla.

corredor de fondo

Al fin y al cabo, es un objetivo concreto. Quiero correr 5 kilómetros en 25 minutos, en 24 minutos y medio, en 24 minutos, en 20 minutos. Son cifras concretas. Y con el paso de los días, irás viendo tu progresión, acumulando experiencia y aumentando tu capacidad de aprendizaje.

Si en lugar de marcarte una cifra numérica, lo que haces es pensar: “Quiero correr tan rápido como Usain Bolt, el corredor jamaicano que ganó la medalla de Oro de los Juegos Olímpicos de Londres y Pekín, y quiero hacerlo mañana”. Te puedo asegurar que así no vas a conseguir nada. No es una meta realista. Y, probablemente, pierdas la motivación en poquísimo tiempo.

Vale, ¿y cómo aplicamos todo esto a lo de conquistar tus sueños?

 La metáfora es sencilla y creo que se ha entendido. Formas parte de una carrera mucho más importante que cualquier competición de atletismo. Es tu vida. Tienes que decidir qué vas a hacer con ella. Y una vez que has decidido salir de la posición cómoda, debes dirigirte al inicio del camino para empezar desde ya a trabajar por tu futuro.

Piensa en lo siguiente:

  • ¿Qué es lo que quiero conseguir en mi vida? A nivel espiritual, emocional, económico, amoroso, cultural, etc. Piensa en cosas concretas. Por ejemplo: si tienes 22 años, “a los 27 quiero haber vivido un año en el extranjero y tener un nivel intermedio-alto inglés y tener 3 años de experiencia laboral en un trabajo relacionado con mis estudios”.
  • ¿Qué estoy dispuesto a hacer para conseguirlo? Recuerda lo que hemos dicho. Si no haces nada, no conseguirás nada. Si te esfuerzas, lo conseguirás. Define y describe los “esfuerzos realistas” que ayudarán a conseguir unos “objetivos realistas”. Ejemplo: “Voy a levantarme a las 7 todos los días para ponerme a buscar contratadores”, “Voy a dedicar dos horas diarias a aprender inglés”.
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    • ¿Cuándo lo quiero conseguir? Si no pones una fecha límite, no tendrás prisa por conseguirlo. Si la fecha es muy cercana, quizás sea imposible. Ponte una fecha realista (5 años, 10 años, depende de la magnitud del sueño).

     

    Una vez tengas esto claro, amigo mío, ¡enhorabuena!

    Habrás dado el primer paso para hacer tus sueños realidad.

    alcanzar objetivo

    Acción

    Ahora quiero que lo escribas en una hoja de papel. Debes convencerte a ti mismo de que la cosa va en serio. Y todos los días, antes de acostarte, evalúa los resultados. ¿Estoy haciendo acciones efectivas hacia mi objetivo? ¿Es mi sueño lo suficiente realista? ¿Lograré cumplirlo haciendo lo que estoy haciendo, o debería esforzarme más?

    Sé compasivo contigo mismo y dedica tiempo también al descanso, ya que si consumes todo tu tiempo no conseguirás hacer nada y te quemarás. No obstante, nunca, nunca, nunca te desanimes. Ahora estás en el camino correcto.

    Presta mucha atención al próximo mensaje, porque te voy a hablar del combustible con el que te tienes que llenar para dar los pasos que tienes que dar correctamente sin tirar la toalla por el camino: la auto-sugestión.

    ¡No Te lo Pierdas!