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Querido amigo:

hemos dicho en una anterior ocasión que no podemos hacerlo todo nosotros solos. Tampoco podemos aprender a hacerlo todo. Siempre hay que pagar un precio, ya sea en términos de tiempo de aprendizaje o de dinero. Debemos aprender a delegar tareas en otros; eso redundará en que avanzaremos más y mejor y conseguiremos más cosas.

Te voy a revelar una cosa que quizás no conocías. En el mundo de la economía, 2 + 2 nunca deberían ser 4. En economía 2 más 2 son 5. Y este principio también es aplicable al trabajo y a la vida personal, y por supuesto, al trabajo en equipo.

¿Estás sorprendido? ¿Piensas que me he vuelto loco?

No, tranquilo.

Hay una explicación racional muy clara para este principio. Y te la voy a explicar en las siguientes líneas. Descubrirás que los humanos también tenemos el poder y la capacidad de conseguir que dos más dos sean mucho más de cuatro.

2+2=5

Por qué 2 + 2 deberían ser 5

El principio de economía se define por lo siguiente;

“Nadie se fusiona con otro si no espera SER y PRODUCIR MÁS de lo que sería y produciría de no haberse fusionado. Si juntos no vamos a ser individualmente más fuertes y no aportamos nada nuevo, ¿para qué nos unimos?”.

Cuando trabajamos en equipo, no se trata solamente de AGREGAR o SUMAR FUERZAS. En tal caso, el que más personas sumara, mejores resultados obtendría.

Pero la realidad nos demuestra que no se trata sólo de SUMAR FUERZAS, sino cuál es la calidad de esas fuerzas y cómo trabajan de forma conjunta.

Ese 1 extra que no se sabe de dónde sale cuando se unen 2 + 2 es el VALOR AÑADIDO, que nace del esfuerzo conjunto, de una actividad bien desarrollada entre varias personas. Juntos funcionan mejor que por separado.

Se trata de comprobar QUÉ SOMOS CAPACES DE HACER cuando estamos juntos y bien compenetrados que no somos capaces de hacer cuando estamos separados y vamos cada uno por nuestra cuenta.

Ahí es donde reside el sentido de todo y el motivo por el que deberías buscar el valor añadido que aporten otras personas en tu vida y en tu proyecto.

¿Qué tipo de personas aportan “valor añadido”?

Hay personas que sacan lo mejor de uno mismo y nos ayudan a mejorarnos cada día. Otras, en cambio, no sólo no nos estimulan, sino que nos desaniman y nos inducen a esforzarnos mucho menos de lo que somos capaces. Son esa clase de personas que hacen que 2 + 2 se conviertan en 3.

Por tanto, debemos procurar rodearnos de esas personas que APORTAN VALOR a nuestra vida y nos ayudan a aprender y mejorarnos.

  • Aquellas personas que saben lo que nosotros no sabemos, pero que nos gustaría saber o necesitamos porque nuestros sueños dependen en parte de eso.
  • Aquellas personas que tienen dinero, son buenos clientes y podrían invertir en nuestro proyecto.
  • Aquellas personas que tienen el mismo sueño que tú, o uno muy parecido. En este mundo hay miles de millones de personas.
  • Aquellas personas que nos valoran. Se habla a veces de encontrar nuestra “media naranja” para completarnos. Tú no sabes lo que serías capaz de conseguir si tuvieras a esa persona ahí para valorarte y amarte cada día.

trabajo en equipo

¿Cómo encontrar a nuestros aliados?

Debemos fijarnos en las cualidades de los demás y ver cómo podemos llegar a puntos comunes. ¿Qué sueños tiene esa persona? ¿Le gustaría casarse conmigo? ¿Le gustaría trabajar junto a mí en un proyecto de empresa?

Muchas veces, a los aliados los encontrarás en los sitios a los que deberías ir a poner en práctica y desarrollar tus talentos.

  • Centros de formación.
  • Grupos de conversación y foros de Internet.
  • Blogs y redes sociales
  • Tu familia.

Hay sueños que se construyen entre varios y sólo puede llevarlos la cabo la fuerza de dos o más personas. Imagínate: un montón de voluntades luchando y remando por sacar un proyecto común con la misma ilusión, poniendo en común sus conocimientos y colaborando con un mismo objetivo.

Eso, amigo mío, puede convertirse en una verdadera LOCOMOTORA. Eso, entre otras cosas, está constituyendo hoy Internet.

Si aprendes a reconocer cuándo alguien tiene un talento y consigue hacer bien las cosas, podrás conseguir ser un beneficiario de esa persona, al mismo tiempo que tú le aportas tu talento y tu esfuerzo. Piénsalo:

“El que es un virtuoso del violín no es el único que se beneficia de la música. También todos los que están a su alrededor”.

El trabajo en equipo bien coordinado junto a este tipo de personas con las que compartimos aficiones o proyectos puede ayudarnos a conseguir unos objetivos comunes muy ambiciosos, que quizás individualmente no lograríamos. Es decir, lograr que 2 + 2 sumen 5 y podamos conquistar nuestros sueños.

Presta mucha atención al próximo artículo, porque te hablaré de por qué mucha no consigue nunca en la vida conseguir sus objetivos.

¡Nos vemos en el próximo correo!

¡No Te lo Pierdas!